jueves, 4 de julio de 2013

JUSTIFICACIÓN Y DELIMITACIÓN

Las pescaderías son uno de los eslabones por los que pasa el pescado desde que se captura en el mar hasta que llega al domicilio del consumidor. En ellas se deben dar unas circunstancias muy específicas para que el producto mantenga todas las garantías de inocuidad y, para ello, cuentan con unas normativas higiénicas y una guía de buenas prácticas. Cada uno de estos establecimientos es el responsable de Que los productos sean seguros. Pero, ¿cómo deben mantener el pescado?, ¿qué pautas de limpieza y desinfección siguen? Aspectos como estos deben formar parte de un paquete de buenas prácticas higiénicas basadas en el análisis de peligros y puntos de control crítico (APPCC), un procedimiento que debe mantenerse al día.
El pescado puede contaminarse de tres formas distintas: la inicial, que lleva adquirida el producto en el momento de entrar en el establecimiento o que la transporta cualquier material que entra en contacto con él, como el agua o los envases; la contaminación añadida por las condiciones desfavorables del entorno, como las superficies sucias, la pérdida de la cadena de frío o la presencia de insectos; y la contaminación debida al el manipulador (mala higiene de las manos, utensilios sucios o heridas infectadas). Todas ellas deben evitarse en el establecimiento con la aplicación de pautas de manipulación y conservación específicas. Como en el municipio de Ocaña se comercializa pescado en diferentes puntos, decidimos investigar en la zona del mercado, ya que es donde más cantidad de pescado se comercializa a diario, pues los campesinos de otros lugares se dirigen
Las enfermedades transmitidas por los alimentos son un problema que debe Ser considerado en un ámbito de carácter social, tecnológico, económico, cultural y político, las Autoridades  deben hacer cumplir las normas, y así evitar la propagación de enfermedades que se  producen por los alimentos contaminados, con toda la información obtenida por fuentes directas del hospital HEMIRO QUINTERO CAÑIZAES DE OCAÑA NORTE DE SANTANDER,  sabemos que la población ocañera padece de infecciones gastrointestinales, todo esto lo asociamos a la falta de higiene en los alimentos comercializados, en el municipio.

Los signos más comunes por el consumo de alimentos contaminado, son vómitos y diarreas pero también pueden Presentarse dolores abdominales, dolor de cabeza, fiebre, síntomas neurológicos, Visión doble y otros. Además, ciertas  pueden generar enfermedades crónicas a largo plazo tales como daños renales, artritis, meningitis, aborto y, en casos extremos,  la muerte (Butzby et al,, 1996; Guía VETA, INPPAZ, 2001; Rocourt et al., 2001).

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