A partir de esta
investigación se logró conocer algunos de los lugares de venta de pescado en
los que es poco usual ver que se lleve a cabo la higienización. De esto, se
comprobó que por la falta de este método pueden llegar a producirse
microorganismos que pueden alterar el organismo de los ciudadanos ocañeros.
Un claro ejemplo
que se evidenció, fue que en uno de los lugares se permitía que insectos, como
moscas, se acercaran al pescado, aunque de una forma indirecta, pues, colocaban
un recipiente de icopor sobre el alimento y en el recipiente agregaban un tipo
de líquido que lograba que estos insectos se pegaran al mismo. Esto demostró
que los vendedores están poco familiarizados con las diferentes leyes que
prohíben este tipo de manipulación para con estos alimentos.
De lo anterior,
también se pudo concluir que las autoridades sanitarias del municipio, no están
involucradas en velar por una buena salud para los ocañeros, puesto que, estas
ventas están ubicadas en lugares al aire libre sin ningún tipo de refrigeración
adecuada para el pescado.
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